lunes, 22 de marzo de 2010

Impune pueblo



(Ando como un loco desvelándome en tiempos en que todo pareciera estar despierto;
despierto
y yo digo: “Sin ver”)
-
(No estamos viendo todo lo que está pasando,
no estamos viendo.
Las empresas contaminándolo todo
Y los fenómenos naturales,
mareados, desesperados de caos,
descargan su furia contra el más olvidado.
-
¡Haíti más destruido que pobre!
La hermosa Buenos Aires gira a la derecha con saludo militar
-
El terremoto en Chile también se sintió cerca, aunque queramos pensar:
“Fue tanto tránsito, el movimiento circular que a veces falla y
que ellos se lo merecen más por la puta cordillera”
-
Y sigue diciéndonos el altoparlante familiar: “Qué rica esta tierra, Argentina”,
mientras cuento las monedas para una ensalada de tomates.
-
Miiiiiiiiii Buenos Aires querida
Desaloja el hambre a palazos
Reprime el sueño sin techo de Av. De Mayo, Florida, y Parque Saavedra.
-
Miiiiiiii Buenos Aires querida
Te acalla con el cansancio y la mala paga en un trabajo mediocre.
-
En esta Buenos Aires adorada, dolorosa y cruenta
Comemos poco, tomamos mucho
y a veces alguien nos abre la puerta
para tocarte o leerte una canción.
-
Aquí estamos, ni ustedes ni nosotros,
siendo un cúmulo de deseo por cumplirse,
con hambre y desnudos;
...
cantándole a todo eso que no nos escucha
pero queriendo que le llegue algún eco,
eco, eco, equito...
-
y quizá así, en una de esas, la naturaleza descarga donde debe,
Mi Buenos Aires querida deja de ser esa puta que estoy llorando
Y nosotros nos hacemos cargo de todo este movimiento...




Obra hallada: María Emilia Dussel

sábado, 13 de marzo de 2010


(click en la imagen para leer el texto)

miércoles, 10 de marzo de 2010




Te corto el hilo conector a la vida prenatal
te arrojo a este escenario,
para que a la fuerza te vuelvas bípedo,
y camines sobre las tablas para el público viejo.
¡Se agradecido!;
en este recinto encontrarás
Un arriba, un abajo,
otros seres sin cordón y miles de destetados que te convidarán su miseria,
divisiones y usos horarios por tablas astronómicas y el trópico de capricornio,
Todo pensado, todo cerradito. Acá cosecharás y en el mercado podrás obtener
la deformación de tu producto a un precio razonable.

Por esta boca, y tu excelente aparato fonador, echarás humo y
gemidos regidos por la gramaticalidad.
¿Qué más?, ¿qué más quieres hijo mío?
Estarás protegido por mi credo, en las tierras de mi socio
encontrarás drogas para calmar la ansiedad por no conocerme jamás.

Disculparás mi delay, soy tu Dios,
filtrado en las manos de la ciencia que te traerán una y otra vez a esta vida,
Cortándote el cordón troncal, para luego dejarte desnudo
y censurar tu sexo con mil texturas, que harán furor en las tiendas.
Y tu, querido hijo, verás como simpáticos trajes a mi opresiva acción civilizatoria.

Y así andarás, tan bueno, tan beneficiosamente adoctrinado,
consiguiendo un empleo, gastando 1/4 de él en los trajes de mis tiendas.

Mi socio tiene una parte en blanco, de ella podrás servirte
más fácilmente para soportar la tensión.
Y ¡agradece esto también!
Te sentirás hermanado por el humo que salga de vos,
tan siamés del que arroja tu compañero,
bordeando los surcos por los que no suelo andar.

Si hay algo que rige mi accionar: es la ética y el respeto,
mientras mi socio arrase y me provea de la ración,
yo le perdonaré sus tropiezos espirituales y seguiré siendo:
Dios Todo Omnipotente, Todo Poderoso, desde la séptima nube
en donde me dedico a recolectar cordones de vida
y prepararme para los partos futuros.




(sobre) el origen de la vida y asociaciones (non)sacrosantas


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Un espacio compartido: unkibutz.blogspot.com
Imagen:flickr.com/danpeople