viernes, 15 de junio de 2012

Causas y Gentes

Amaicha del Valle / Imagen - flickr.com/danpeople

 Según el calendario indígena, los años arrancan y se cierran con sol. De este lado del planeta, el nuevo ciclo coincide con el día de menos luz solar sobre nuestro suelo, el 21 de junio. Solsticios de invierno y verano marcan nuestros estados y nuestras pieles. Con el “reinicio del acercamiento” del sol a la tierra se abre, también, el nuevo año agrícola. 
5520, no 2012, son los años que vienen contando los de la tierra.
María escribió en Indymedia invitando al próximo festejo en La Plata. 
Ahí, en esa fiesta hecha de narraciones al calor de la danza, es que quiero recibir mi cumpleaños número 25.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------

María, leí ese nombre y no pude no recordarte

María, esa mujer hecha de tierra que me inventé con tus relatos sin entender tanto cuánto me decías
hoy tiene nuevas formas para mí

ella no cambió
soy yo la que vengo andando, siempre medio a tientas, tratando de acercarme a lo que realmente me conmueva.
y es ella
hoy
que me interpela
porque puedo entenderla sin conocerla;
en un momento donde hace tiempo siento que por fin avanzo segura, confianza,
enamorada hacia las causas que me hierven en el cuerpo.

Y mientras ella,
todos los 21 de junio, hace 5 mil años
vendrá diciéndome del festejo del año nuevo.
y recién ahora lo entiendo como propio.
Un año que me referencia y siento enraizado
Yo, la que se pasó la vida programando la próxima huida
de Junín, de mi viejo, de La Plata, de muchas personas
buscando siempre, desorbitada, bastante perdida, otra cosa sin saber qué era.

Nunca me dijiste que mi cumpleaños es el día en que muchos pueblos renacen,
pese a la opresión histórica que los mató mil veces.
Y que ahí están, renaciendo siempre con el sol.
Inquebrantables de vida, surgiendo y cerrándose con él.

Quizá no sabías o inconscientemente habrás presentido que no era mi momento.
(creo que en el fondo los dos supimos demasiadas cosas, pero no eran los tiempos)

no podía dejar de nombrártela. Ella tiene que ver tanto con mis preguntas,
como con las búsquedas que armamos y desarmamos juntos,  
con tantos hermanos con los que compartí inquietudes,
y nos sostuvimos sin saber qué causas propias y del otro estábamos pujando
 
Y lo digo en plurisingular
Sos y Son tan troncales, 
como las causas que ahora le puedo entender a María
me alivia pensar que corrí tanto en dirección opuesta a ese origen que se me impuso
porque había otras cosas que estaban ahí, esperando que las encontrara,
cosas, causas e historias que de verdad me calentaran la sangre y me dieran por fin
refugio,
intensidad,
deseo ferviente por decir Sí, esta raíz dice cosas de lo que soy y en ellas creo.

como una recurrencia que intuyo, va a ser hasta el fin de los días,
me llena de felicidad Reconocer:
nada esto habría llegado si no nos hubiéramos cruzado.
 
Este 21 de junio me trae una certeza que tengo hace poquitos años,
una que feliz puedo decir, con toda la boca y todas las palabras
Se de amor
no ese hecho en imágenes de cursilería,
amor como liberador profundo, entre cualquier par de pares:
Aquello que hacemos nacer entre los compañeros Abrelatas cuando nos vamos cruzando.

---
A través de este texto vuelvo a agradecer a todos ellos.
A todos los hermanos de tierra e ideas con los que nos venimos sembrando, amando
a mis Tintas Verdes, a todas las personas de ese Norte Profundo que me regalaron un pedacito de ellas y marcaron mi camino definitivamente, a Dani Ayala. A cada grupo con el que voy creciendo en la docencia, en ese intercambio cotidiano, donde aprendo tanto: a mis abuelos del alma de Cañuelas y San Vicente, a los compas del taller de radio de la Unidad N° 18 de Gorina, a Santi que feliz se pone al hombro cada proyecto que encaramos juntos, a Mati y Juan, por las charlas y las inquietudes con las que crezco. A los medios y personas que me ayudan a crecer en la palabra escrita. A los que van al frente con firmeza; enamorados,  construyendo con sus causas un mundo distinto. A Jere, hermano inmenso de ideas y motores. A las raíces soberanas que afianzaremos en cada proyecto de huerta comunitaria. A esa bella batalla de amor y trabajo que cotidianamente libra el equipo humano del Hospital de Día del San Martín por una salud digna e integral. A Lu, Flor, Ju, Maga y Valen por la amistad sincera y profunda. Y a Dani, mi compañero de inquietudes, de amor y de causas.  

1 comentario:

Dani Badenes Schaposnik dijo...

...y el último de la lista dice que te ama. A vos, a tus inquietudes, a tus autocríticas, a tus causas colectivas, a los sueños que se vuelven realizables, a tu capacidad de unir gente bella, a tus ojos luminosos cuando todo eso ocurre; a lo que sembraste y a todo lo que querés sembrar. Feliz nuevo año del ciclo personal, feliz inicio del nuevo ciclo juntos.