viernes, 11 de octubre de 2013

Ritual

Tomo a Francisca Márquez para ilustrar estas palabras. 
Hermoso encuentro después de una larga búsqueda en las redes

#- Después de bailar tenés los pelos como cuando terminamos el amor
0- ¿Te gusta?
# - Mucho... Baile y amor tienen demasiado que ver.
0- ¡Que nos lo digan a nosotros! Que de cada encuentro hacemos una danza

0 Está en esos días en que reflexiona en voz alta

0- ... además, de otra forma, decime vos ¿tendría sentido? ¿Te imaginás cómo sería un amor sin baile, un baile sin amor?
#- Con menos gracia, seguro. Menos sonrisa y espontaneidad.

            Los dos pares de ojos se clavan en las pupilas que tienen enfrente.
            La coincidencia los seduce. Sienten saborear algo dulce.
            Se llenan de ríos, de juegos y de azares 
            que saben que no lo son ni un poco,
            pero les gusta creer por un minuto en la casualidad.  

0- Es clara la cosa en común. Digo, entre el baile y... ¿me seguís?

# asiente con la cabeza

0- Amar, flaquito,  es estar elevado y la danza... ¡uffff!
           
0 Cierra los ojos y recrea los últimos minutos en que sus brazos fueron ramas livianas
arrastradas por el viento y al instante, látigos serpenteantes contra el suelo. Y las piernas, raíces despertando de la tierra. Caminan, repique y salto, círculo en el aire y los brazos que -otra vez-
se estiran dibujando uno más grande de la cabeza a los pies.

Después de este recuerdo,
 0 tiene los párpados soñando en una canoa que se mece suave.

0- ...y la danza, ¿qué te voy a decir a vos de la danza que tenés el ritmo en la piel?

El río metafísico (lugar por excelencia en el que se van dando cuenta que les gusta jugar) aumenta su caudal y baja la fuerza de la corriente. Mientras los ojos se buscan más y más profundo, se meten hasta las rodillas y sienten la caricia fresca del agua corriendo por sus piernas.

#- Dijiste que amar es estar elevado... y el baile y la música siempre te sacan a volar un buen rato. ¡Otra coincidencia!
0- Te sacan a volar para volver a empezar
 #- ¿Con el amor?
0- ¡Y el baile! De ahora en más para nosotros son sinónimos, de la familia de palabras.

            # Sonríe intenso / achinado
y le nace un río por los ojos.
Desde su cara / baja y se suma al cauce del primero
que ya les salpica las caderas en lento vaivén

Los cuerpos se pegan, encuentran tibieza en medio del frío.
Les brotan movimientos suaves de las plantas a la cintura.
Se contornean / se frotan / se derraman
Las manos en el agua componen un ritmo nuevo

Las pupilas ya no necesitan mirarse para entender
           
            Se asfixian de un beso / mueren de risa
            inhalan profundo en un mismo aliento.
            Se caminan los cuellos con los dedos.

            Las panzas pegadas sienten la mutua respiración
            y el pecho, un manojo de adrenalina:
            tuc - tuc - tuc - tuc          tuc - tuc - tuc - tuc

Después de un rato ya no pueden acordarse dónde empezó el amor, cuándo termino o si todavía están ahí: haciendo y deshaciendo 
con el tacto / el olfato / el gusto y el oído.

Despacio,
            vuelven a abrir los ojos a los del otro
            que sonríen extasiados
      
            Hace rato suenan tambores en el valle al que viajaron con la mente.
            De ahí vienen bajando / empapados / plenos de sol
            hasta el colchón del que despegaron cuando empezaron a hablar
            del baile enredado en el amor
            y el juego y los ríos.



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