martes, 24 de febrero de 2015

Tambores del reencuentro

Danpeople. Norte Profundo. https://www.facebook.com/media/set/?set=a.757782394235250.1073741825.538532559493569&type=3


Voy escuchando ritmos de puna jujeña 
mientras recorro tierras patagónicas.
Esta es la mixtura que nace en mis ojos, 
atravesando y atravesados de caminos. 

En estas tierras tan llenas de historias y luchas
y vivas memorias.

***

Agradezco estos ojos hambrientos
el amor por los recorridos
este pecho abierto que recibe, recibe
e intenta dar lo bueno.

Y sé. 
Muchas veces ando distraída 
y pierdo la belleza de ciertas plantas,
el brillo de algunas gentes:
hechos indescriptibles del mundo.

Sí. Mi atención general no es constante.

Es que esa abstracción
es necesaria para absorber profundo.

Creo que...
A buena observadora,
poca experiencia le atraviesa el cuerpo.

Cuando pasa, me doy cuenta.
Siento que floto, como cuando fumo flores entre amigos. 
¡Sí, así es! 
Cierro los ojos y me saboreo el paladar y todos los recuerdos.

***

Hace un tiempo que voy siendo un río de gentes. Sí queridos, me los bebo cada vez que los disfruto. Aunque deje de verlos, si alguna vez entraron, no se me van más de la vida; de esta y de las próximas...

***

Créanme que cuando nos cruzamos y nos elegimos hermanos es porque venimos de una historia compartida.
La empatía viene de atrás y crece hacia adelante. Lo que sentimos es alegría por el reencuentro.
Cuando nos miramos, si entramos en los ojos del otro es porque reconocemos alguna experiencia que nos incluye. No hace falta razón que lo pruebe.

Es la química de la historia que llevamos en la memoria olfativa.

Que un olor nos erice o caliente la sangre.
Eso es memoria despertando.

Y yo viajo para volver a encontrarme con sus olores. Porque como dicen los Mapuche desde la Patagonia, en este tiempo los Nehuenes -las energías- se están reuniendo.

Y a veces podemos no entender por qué arrancamos, por qué cruzamos la puerta de donde estamos bien.
Si logramos desanudarnos de la comodidad,
el cuerpo despierta y quiere caminar /
buscar /
oler /
re-encontrar
partes de esa experiencia que hace más o menos tiempo, habrá arrancado y quiere continuar.

***

En estas latitudes calientes, en esta indoafroamérica, las memorias de nosotros y nosotras buscan volver al combate de agrandar libertades.

Descalzarnos,
tomar el arma dulce entre las manos
y zambullirnos – al fin- en los ríos fríos
que hacen bombear bien fuerte el corazón.

Cuando salimos genuinos a la búsqueda, nos damos cuenta que los tambores siguen calientes y las palmas se desarman por volver a hacerles ese amor de cueros, vibraciones y cantos.

Al primer frote la piel transpira.
Mujeres-Cuerpos recuperamos el baile uterino
Hombres-Cuerpos estiran los brazos, en busca de esa danza que el poder y el machismo les negaron.

***


Por todas estas escenas que hoy pasan como una película acelerada, 
es que salgo.

1 comentario:

flor dijo...

Uffff, bellas palabras y bella forma de ensamblarlas!